Se suele decir que le papel lo aguanta todo, pero ahora es la palabra el nuevo soporte de las tonterías.
La ventaja de la palabras es que se las lleva el viento, no suelen quedar registradas (salvo en caso de personajes públicos) y uno se puede desdecir aludiendo que lo dijo sin pensar (pues no lo digas), que no quería decir eso, etc.
Un discurso, unas declaraciones, son más fáciles de asimilar que un texto de varias páginas (leer es más cansado), y cumplen el objetivo de ganar pequeñas batallas por falta de replica (hay que ser muy rápido y tener las ideas muy claras para rebatir a alguien de palabra).
Pero lo que realmente es peligroso, ya sea en papel o en la boca, es la dialéctica, entendiendo por tal, una serie de argumentos para demostrar algo.
En esta sociedad que no reflexiona, sino que solo ve y reacciona ante lo evidente, lo que está delante de sus narices, ante el desastre innegable, todo se puede demostrar. La gente quiere creer lo que le interesa
- Si he comprado un piso, me creeré que los pisos no va a bajar.
- Si soy pobre, habrá que quitarle dinero a los ricos.
- Si el vino rasca, es que tiene personalidad.
- La mejor defensa es un ataque.
- Si va mal una empresa, hay que vender más
Siempre encontrarás un argumento (o un refrán) que apoye tu teoría.
Se razona hacia atrás. Primero se elige la teoría que nos gusta y luego se buscan los argumentos. Lo contrario es más difícil (hay que estudiar todos los argumentos), lleva más tiempo y puede que el resultado no sea el que queremos.
Y no importa que existan datos al respecto, porque como se adulteran las relaciones causa-efecto, cualquier dato vale. Solo se buscan adeptos a tu teoría.
Para conseguir más beneficios hay que exportar productos. Más ingresos, más beneficios. Parece lógico. Pero para vender en el extranjero hay que gastar más. Mas gastos, menos beneficios. Son dos relaciones efecto-causa que se oponen. Hay que ver cual tiene más peso antes de tomar una decisión, pero el que vende su idea se le suele olvidar mencionar una de ellas.
Hay que reducir el gasto público. Se les olvida decir que aumentará el paro y se reducirán los ingresos por impuestos.
Las bolsas de plástico de los supermercados contaminan, pero no dicen cuanto. Puede que contaminen más los envases que te venden. Eso sí el discurso lo promueven los supermercados y te cobran la bolsa. Nadie se pregunta porque no usan bolsas biodegradables o si los usuarios las reciclan en casa. Has caído en una trampa dialéctica.
Las bombillas de bajo consumo, consumen menos. Pero cuanto ? Cuanto se consume al fabricarlas ?
Me acuerdo cuando se pusieron de moda las ventanas de PVC. Uno de los argumentos es que aislaban la casa y ahorrabas en calefacción. Greenpeace argumentaba que el gasto energético para elaborar el PVC era superior al ahorro energético conseguido (tampoco digo que sea verdad).
La dialéctica mal usada es como el lubricante mal usado, acabas patinando por el suelo.
O como el pegamento en exceso, acabas con las manos pegadas.
Ejemplos hay mil, todos sustentados por la dialéctica.
Moraleja : Aunque te lo argumenten, si no lo entiendes, no lo hagas.
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