Se suele decir "perdona pero no olvides" cuando alguien te ofende. Siempre me ha parecido una actitud poco práctica.
Perdonar pero no olvidar no es muy práctico, salo para el perdonado. Si no olvidas continuas con el desagravio en tu cabeza, lo cual es bastante insano. Y el ofensor se libra del castigo, a no ser que la justicia se encargue de ello.
Pongamos el caso de que alguien te pejudica, buscando un beneficio personal. Dicho beneficio puede ser de tipo material o mental. Formas de obtener beneficios materiales perjudicándole a uno, hay muchas. Se puede robar, colarse en la cola del super, engañar alguien para que te preste algo, etc.
En estos casos es fácil perdonar y muy práctico no olvidar, no sea que te la cuelen de nuevo.
Los beneficios mentales son más sutiles, no así la forma de obtenerlos. La violencia física, verbal o sexual, la humillación pública o privada, el chantaje directo o indirecto. El daño sobre la persona es mucho mayor y más intenso ya que se produce en el cerebro directamente, en las capas más dificiles de controlar porque actúan de forma automática. La respuesta ante dichos ataques puede ser externa (violencia) o interna (frustración, rabia, etc). Sabemos además, que el ofensor te agrede para obtener un placer mental (sensación de poder, placer sexual, etc) que no es una necesidad vital.
En estos casos, lo fácil es perdonar (bueno, más que nada, decir que has perdonado) pero lo difícil es olvidar la ofensa (retumba en tu cabeza una y otra vez porque el daño es mental). En estos casos, la sociedad quiere que perdones para evitar males mayores (venganza, etc), pero lo importante para uno mismo es olvidar para evitar males personales. Por olvido no entiendo que desaparezca de la mente, sino relativizar la importancia de la ofensa. Hay veces que no es posible ya que la ofensa es tremendamente grave. Pero otras (insultos, humillaciones, etc) no dejan de ser reacciones químicas en la cabeza de unos individuos (por muchos que sean). A nadie le molesta que una manada de monos se rían de uno (y lo hacen). Porque nos molesta que se rían de nosotros, los demás si no son más que reacciones químicas en la cabeza de otros seres humanos, exteriorizadas a través del lenguaje y los gestos ? Un antropólogo podría responder mejor.
Olvídelo hombre, no se obsesione, pero no lo perdone porque no tiene porqué. El individuo en cuestión ha querido perjudicarle (aunque no lo haya conseguido). Puede que no merezca castigo pero tampoco su aprecio.
Evidentemente, estoy hablando de ofensas que se cometen a sabiendas y sin arrepentimiento real del ofensor.
Hoy en día todo el mundo perdona y no olvida, pero de que nos sirve ? Seguimos rodeados de los mismos impresentables que nos ofenden, se rien y aprovechan de nosotros continuamente y seguimos manteniendo la relación con éllos porque hay que perdonar. Viven perdonados pero no olvidados, pero siguen haciendo lo que les da la gana porque saben que su comportamiento se perdona y aunque no se olvide (que también) tampoco sufren ninguna represalia.
Pues no señores
Olvidenles pero no les perdonen.
Ignorenles, no se relacionen con éllos, no existen. Como el mono que se ha reido de ud en el zoo. Cuando te vas, desparece de tu mente.
Si no queda más remedio que relacionarse, haganlo solo lo estrictamente necesario, pero nada de sonrisitas ni de llevarse bien. Recuerden que ellos están continuamente intentando sacar partido de uno. La gente les dirá que no sean así, que hay que perdonar, etc. Al cuerno con ellos. Si todos hicieramos lo mismo, cambiarían su forma de comportarse porque se quedarían solos.
El mundo está lleno de consignas, pero seguir consignas sin reflexionar es peligroso, vengan de donde vengan.
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